Se ha dicho en más de una ocasión: No existen fórmulas mágicas ni atajos. Así que, prepárate para trabajar muy duro, crear estrategias y desarrollar un plan de acción; que te permitirán conseguir sus objetivos.

Necesitarás mucho tiempo, muchos clicks, lectura y comprensión de lo que estás a punto de desarrollar. Con estas 5 acciones estarás listo para poner en marcha las ventas de tu negocio, pero sobre todo, la identidad y construcción de tu marca.

1. Enfócate.

Mantente alejado de la exageración, invierte tu tiempo en desarrollar una comprensión clara de su producto, el mercado al que sirve y el valor que ofrece.

Muchas veces cometemos el error de comenzar a planificar una empresa, antes de poner en marcha un pequeño negocio. Resuelve estas preguntas ¿Qué vendes? ¿A quién quieres llegar? ¿Por qué debería comprar contigo y no con alguien más?

Parecen muy simples, sin embargo, muchos comerciantes tendrán dificultades para resolverlas, esa es la primer señal de alerta. Estas respuestas deben ser claras y tú serás el primero en estar convencido de las repuestas.

2. Conoce tus números

Las estadísticas deben ser la justificación para la toma de decisiones. ¿Qué productos se venden más? ¿Cuáles son los descuentos que más han interesado a tus clientes? ¿Qué días vendes mejor? ¿Cuáles son las formas de pago de tus compradores?

Muchas de estas respuestas podrían estar permanentemente en tu radar, otras tal vez no, conocer los datos duros de tu tienda es muy importante. Así podrás tomar mejores decisiones.

3. Comercializar desde el conocimiento

Una de las grandes tendencias del marketing en los últimos años es el marketing de contenido. Hemos visto comerciales con super producciones, invitados famosos, directores de renombre y marcas muy poderosas; entregando piezas maravillosas.

Pero nada tendría sentido sin una historia, sin un “qué contar”. Eso podemos comenzar a hacerlo con nuestra marca, desde nuestras redes sociales.

Lo que tu marca hace requiere de conocimiento sobre (inserta tu conocimiento aquí)

Desde ese lugar, puedes comenzar a crear para tus clientes. Fotografías, videos, diseños; todos con una historia que contar: Tu marca.

4. Escucha a tus clientes

Encerrarte en las opiniones de tu círculo de amigos puede ser tu perdición. Todos te desean lo mejor, todos quieren que tu marca crezca, todos ven con buenos ojos lo que haces. Aprécialo, pero toma en cuenta los círculos más lejanos a ti para escuchar opiniones mucho más objetivas sobre lo que haces.

Escuchar a tus clientes, ellos que no te conocen, te permitirá entender qué es lo que les gusta o lo que buscan cuando consumen tu marca. Así, te será más fácil hacer ajustes en el contenido. Es muy importante que no lo tomes personal, ni radicalices tus creaciones por una sola opinión.

Mantén el ritmo de tus creaciones y realiza pequeños cambios para poder verificar la reacción de tus seguidores.

5. Abre las puertas al riesgo

No todas las ideas son buenas, no todas las ideas buenas son brillantes y no todas las ideas brillantes son exitosas.

Las probabilidades de éxito al primer intento son una en un millón. Todas las ideas que ejecutes tienen posibilidades de éxito, pero no todas deben ser exitosas. Entra en ritmo de creación y realiza más acciones que mantengan el reto de la creatividad vivo.

Al final, notarás que aunque en conjunto, ahora tu marca se convirtió en una contadora de historias. Con la atención de miles de usuarios y la disposición a realizar una compra.